Próstata grande y mineralizada en un perro castrado
Mestizo de 11 años castrado a los 2 años, con tenesmo, estranguria y pérdida de peso. En la radiografía lateral, la próstata está aumentada de tamaño, con focos de mineralización, y hay un patrón en empalizada (reacción perióstica) en la cara ventral de L6 y L7.
¿Cuál es el diagnóstico más probable?
chevron_right Ver respuesta y explicación
A. Hiperplasia prostática benigna
La hiperplasia benigna depende de los andrógenos: tras la castración la próstata involuciona. Un perro castrado hace años no debería tenerla.
B. Neoplasia prostática (carcinoma) con probable metástasis en ganglios iliacos mediales o vértebras lumbares
Correcto. En el perro castrado, la próstata debería ser pequeña: la prostatomegalia y, sobre todo, la mineralización prostática son muy sugestivas de neoplasia. La reacción perióstica ventral en L6-L7 sugiere metástasis o extensión regional.
C. Quistes paraprostáticos sin importancia clínica
Los quistes paraprostáticos pueden mineralizar su pared, pero aparecen sobre todo en perros enteros y no explican la reacción perióstica vertebral.
D. Prostatitis bacteriana aguda, que es la causa más frecuente de mineralización
La prostatitis es más frecuente en perros enteros y rara vez mineraliza; en un castrado con mineralización hay que descartar primero la neoplasia.
lightbulb Punto clave
La castración no protege frente al carcinoma prostático. En un perro castrado, cualquier prostatomegalia o mineralización prostática obliga a descartar neoplasia (ecografía, citología por lavado o aspiración, estadificación torácica). Revisa siempre los ganglios sublumbares y la cara ventral de las últimas vértebras lumbares.
Ponte a prueba con 10 preguntas al azar
Diagnóstico por imagen · 200 preguntas, un test distinto cada vez
Preguntas relacionadas
Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.