Rejilla antidifusora y radiación dispersa: la regla de los 10 cm
Pastor Alemán de 38 kg. La pelvis mide unos 18 cm de grosor en la proyección ventrodorsal. La primera radiografía, hecha sobre la mesa sin rejilla, salió gris y con poco contraste; esta es la repetición con rejilla. Radiografía ventrodorsal de pelvis:
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A. Por encima de unos 10 cm de grosor conviene usar rejilla: absorbe la radiación dispersa y mejora el contraste, aunque obliga a aumentar los mAs
Correcto. La radiación dispersa aumenta con el grosor y el volumen irradiado y produce un velo gris. La rejilla la filtra, pero también absorbe parte del haz útil, por lo que hay que subir la exposición (factor de rejilla).
B. La rejilla reduce la dosis que recibe el paciente
Es al revés: al absorber parte de los fotones hay que aumentar los mAs, así que la dosis al paciente sube. Lo que reduce es la radiación dispersa que llega al detector.
C. Con rejilla ya no hace falta colimar, porque la rejilla elimina toda la radiación dispersa
La rejilla no elimina toda la dispersa y no protege al personal. Colimar al área de interés reduce la producción de radiación dispersa, la dosis y mejora la imagen; siempre debe hacerse.
D. La rejilla está indicada sobre todo en extremidades de gatos y perros pequeños para mejorar el detalle óseo
En partes de menos de 10 cm se genera poca radiación dispersa: la rejilla apenas mejora la imagen y obliga a exponer más. Las extremidades se radiografían sin rejilla.
lightbulb Punto clave
Mide el grosor con el calibrador: por encima de ~10 cm usa rejilla (Bucky) y ajusta la técnica. Colima siempre al área de interés. Una rejilla focalizada mal centrada o a la distancia incorrecta produce corte de rejilla: zonas claras y subexpuestas en los laterales.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.