Hipercortisolismo en el gato diabético: tratamiento con trilostano
Gato Europeo de 13 años con diabetes mellitus mal controlada pese a dosis altas de glargina. Tiene abdomen péndulo, pelaje descuidado y debilidad muscular. Se confirma un hipercortisolismo hipofisario; la IGF-1 es normal.
¿Qué afirmación sobre su tratamiento es correcta?
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A. El mitotano es el tratamiento médico de elección en gatos
En gatos el mitotano suele ser poco eficaz y mal tolerado. El trilostano es el fármaco más utilizado.
B. El trilostano es el tratamiento médico de elección y, al controlar el cortisol, puede bajar mucho la necesidad de insulina
Correcto. El trilostano mejora los signos y la resistencia a la insulina en la mayoría de los gatos. Al empezar hay que vigilar la glucemia de cerca y reducir la insulina si hace falta, porque hay riesgo de hipoglucemia e incluso puede llegar la remisión diabética.
C. Basta con subir la dosis de insulina hasta controlar la glucemia
Mientras persista el hipercortisolismo, la resistencia a la insulina dificulta el control y el resto de signos (fragilidad cutánea, debilidad) progresa.
D. La adrenalectomía bilateral es el primer paso en todos los gatos con Cushing hipofisario
Es una cirugía de alto riesgo que obliga a suplementar glucocorticoides y mineralocorticoides de por vida; se reserva para casos seleccionados. La hipofisectomía es una alternativa en centros especializados.
lightbulb Punto clave
En el gato, el hipercortisolismo se presenta casi siempre como diabetes resistente a la insulina. Descarta antes la acromegalia (IGF-1) y, si tratas con trilostano, ajusta la insulina con controles frecuentes de glucosa.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.