Brucella canis y discoespondilitis: manejo y riesgo zoonótico
Macho entero de 3 años, adoptado de un criadero de Europa del Este, con dolor dorsal crónico y orquiepididimitis. Presenta discoespondilitis en varios espacios. La serología y la PCR en sangre son positivas a Brucella canis. Vive con una familia con un niño pequeño.
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A. No es una zoonosis, por lo que basta con tratar al perro
Brucella canis es zoonótica. El riesgo para las personas es bajo, pero mayor en niños, embarazadas, inmunodeprimidos y personal de laboratorio o de criaderos.
B. Una pauta de cefalexina de 8 semanas suele erradicar la infección
Es una bacteria intracelular. Las cefalosporinas no son adecuadas, y ni siquiera las combinaciones prolongadas de antibióticos garantizan su eliminación.
C. La castración por sí sola elimina la infección, sin necesidad de antibióticos
La castración reduce la excreción por vía genital, pero la bacteria persiste en otros tejidos (hueso, ganglios, bazo, próstata) y la discoespondilitis necesita tratamiento.
D. Castración y combinación prolongada de antibióticos con buena penetración intracelular (p. ej. una tetraciclina con otro fármaco), sabiendo que la erradicación rara vez se consigue y que se debe informar a la familia del riesgo zoonótico
Correcto. El tratamiento controla los signos y reduce la excreción, pero son frecuentes las recidivas. Hay que extremar la higiene con orina y secreciones, evitar la reproducción y hacer seguimiento serológico.
lightbulb Punto clave
Brucella canis es una infección emergente en España, ligada sobre todo a perros importados y a criaderos. Descártala en toda discoespondilitis y en problemas reproductivos (abortos, orquiepididimitis). En un perro positivo, la decisión (tratamiento de por vida o eutanasia) debe compartirse con el propietario.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.