Hernia discal en el gato: presentación y pronóstico
Gata Europea de 11 años con dolor lumbar y paraparesia no ambulatoria de inicio agudo. Pulsos femorales normales, extremidades templadas y uñas que sangran al cortarlas. Conserva el dolor profundo.
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A. Aunque es menos frecuente que en el perro, el gato mayor puede sufrir extrusiones discales, a menudo en la región lumbar, y la cirugía tiene en general buen pronóstico
Correcto. La hernia discal clínica en el gato afecta sobre todo a animales de mediana edad y mayores, con predilección por la columna lumbar. Con dolor profundo conservado, la mayoría recupera la marcha tras la descompresión.
B. La hernia discal no tiene relevancia clínica en el gato; con pulsos normales, la causa casi segura es un tromboembolismo aórtico
Es al revés: los pulsos femorales presentes, las extremidades templadas y el sangrado de las uñas hacen muy improbable un tromboembolismo aórtico. La hernia discal es infrecuente en el gato, pero existe.
C. En el gato, como en el perro de raza pequeña, la localización más frecuente es la cervical
En el gato predominan las lesiones toracolumbares y lumbares; la hernia cervical es rara en esta especie.
D. Al ser una especie poco sensible a los efectos adversos, los corticoides a dosis altas son el tratamiento de primera elección
Los corticoides a dosis altas no han demostrado beneficio en la lesión medular aguda en ninguna especie, y en el gato pueden precipitar diabetes o descompensar una cardiopatía oculta.
lightbulb Punto clave
Ante un gato con paraparesia, descarta primero el tromboembolismo aórtico (pulsos, temperatura y color de almohadillas, dolor muscular) y después piensa en linfoma, PIF, traumatismo y hernia discal. La lesión discal felina suele ser lumbar y tiene buen pronóstico quirúrgico si conserva el dolor profundo.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.