Anomalía del ojo del Collie: diagnóstico y edad de revisión
Revisión ocular de una camada de Border Collie de 7 semanas. Uno de los cachorros tiene, en ambos ojos, un área pálida lateral al disco óptico en la que se ven los vasos coroideos sobre fondo blanco esclerótico. Los discos ópticos son normales y no hay desprendimiento.
¿Qué afirmación es correcta?
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A. Es una degeneración progresiva y el cachorro quedará ciego como en la atrofia progresiva de retina
La anomalía del ojo del Collie es congénita y no progresiva. La hipoplasia coroidea aislada no afecta a la visión; solo los casos con colobomas grandes, desprendimiento o hemorragia la comprometen.
B. Se hereda de forma dominante, así que basta con no criar con el padre afectado
Es autosómica recesiva (deleción en NHEJ1): los progenitores de un afectado son, como mínimo, portadores aunque tengan ojos normales.
C. Si a los 12 meses el fondo de ojo es normal, el perro está libre de la enfermedad
Con la pigmentación del fondo hacia los 3 meses, la hipoplasia leve puede quedar enmascarada («go normal»). Un fondo normal en el adulto no excluye que esté afectado; el test de ADN lo aclara.
D. Es hipoplasia coroidea por anomalía del ojo del Collie; se detecta mejor a las 6–7 semanas y hay test genético para la cría
Correcto. La hipoplasia coroidea lateral al disco es la lesión típica. Explorar antes de que se pigmente el fondo y usar el test de NHEJ1 en reproductores permite controlar la enfermedad en Collies, Shetland, Border Collie y Pastor Australiano, entre otros.
lightbulb Punto clave
La anomalía del ojo del Collie va desde una hipoplasia coroidea sin consecuencias hasta colobomas del disco, desprendimiento de retina y hemorragia intraocular. La gravedad no se predice por el genotipo, por lo que conviene explorar cada cachorro además de hacer el test.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.