Fractura fisaria capital femoral espontánea en el gato
Gato Europeo macho castrado a los 4 meses, de 2 años y con sobrepeso, con cojera progresiva del miembro pélvico derecho sin traumatismo conocido. Dolor a la extensión de la cadera. En la radiografía ventrodorsal, la fisis capital femoral derecha sigue abierta, la epífisis está desplazada y el cuello femoral muestra lisis y remodelación.
¿Cuál es el diagnóstico más probable?
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A. Enfermedad de Legg-Calvé-Perthes
Es una necrosis avascular de la epífisis femoral propia de perros de raza pequeña. Produce lisis moteada y colapso de la cabeza, no una separación a través de una fisis que sigue abierta en un adulto.
B. Displasia de cadera
La displasia felina produce acetábulo poco profundo, subluxación y artrosis, sobre todo en el borde craneodorsal del acetábulo. No explica una fisis abierta a los 2 años con desplazamiento epifisario.
C. Osteosarcoma del fémur proximal
Una lesión agresiva es posible a cualquier edad, pero en un gato joven con fisis abierta y cuello femoral remodelado el cuadro encaja mucho mejor con una fractura fisaria. Si hubiera dudas, la histopatología de la cabeza extirpada lo aclara.
D. Fractura espontánea de la fisis capital femoral (deslizamiento epifisario)
Correcto. Es típica de gatos machos castrados jóvenes y con sobrepeso. La castración precoz retrasa el cierre fisario y la fisis abierta se fractura con cargas normales. La reabsorción del cuello femoral es característica.
lightbulb Punto clave
Radiografía siempre ambas caderas: la lesión es bilateral con frecuencia, aunque solo una dé signos. La excisión artroplastia de la cabeza femoral suele dar buen resultado. En gatos castrados, las fisis pueden seguir abiertas mucho más tiempo de lo esperado: no las confundas con fracturas en otros huesos.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.