Neuritis del trigémino: el perro con la mandíbula caída
Golden retriever de 6 años que de forma aguda no puede cerrar la boca: la mandíbula cuelga, babea y no consigue prender la comida, aunque traga bien. La boca se cierra manualmente sin dolor ni resistencia; la sensibilidad facial está conservada y no hay otros déficits. Vive en Madrid y no ha viajado.
¿Cuál es el diagnóstico más probable y el manejo adecuado?
chevron_right Ver respuesta y explicación
A. Luxación temporomandibular: reducción bajo anestesia
En la luxación la boca no se puede cerrar manualmente, suele ser dolorosa y la mandíbula se desvía hacia un lado.
B. Neuritis idiopática del trigémino: soporte nutricional e hidratación; suele recuperarse en 2–4 semanas
Correcto. La afectación bilateral de la rama motora mandibular causa la mandíbula caída. El tratamiento es de soporte: alimentar con bolas de comida o papilla, asegurar la hidratación y, si hace falta, una sonda de esofagostomía. Los corticoides no han demostrado acortar la recuperación.
C. Miositis de los músculos masticatorios: prednisolona a dosis inmunosupresoras
La miositis masticatoria suele cursar con dolor y, en fase crónica, con incapacidad de abrir la boca (trismo) y atrofia, no con la mandíbula caída e indolora.
D. Rabia paralítica: aislamiento y notificación obligatoria
La mandíbula caída es un signo de rabia paralítica, pero la España peninsular está libre de rabia; solo habría que considerarla con antecedentes de viaje, importación o contacto con animales sospechosos, y suele progresar rápidamente.
lightbulb Punto clave
Mandíbula caída aguda e indolora, que se cierra manualmente y con deglución conservada, es típica de la neuritis idiopática del trigémino. Si persiste más de unas semanas, hay atrofia marcada o pérdida de sensibilidad facial unilateral, busca otras causas (neoplasia de vaina nerviosa, linfoma).
Ponte a prueba con 10 preguntas al azar
Neurología · 100 preguntas, un test distinto cada vez
Preguntas relacionadas
Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.