Hernia peritoneopericárdica en el gato: diagnóstico
Gato persa de 3 años sin signos clínicos, al que se hacen radiografías de tórax antes de una anestesia. La silueta cardiaca está muy aumentada y redondeada, su borde caudal se confunde con el diafragma y dentro de ella se ven estructuras tubulares con gas. No tiene antecedentes de traumatismo.
¿Cuál es el diagnóstico más probable?
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A. Efusión pericárdica; está indicada una pericardiocentesis
La efusión pericárdica no contiene gas ni asas intestinales. Pinchar el saco pericárdico en una hernia puede perforar el hígado o el intestino herniados.
B. Cardiomiopatía hipertrófica con dilatación biatrial
La CMH puede agrandar la silueta (corazón en «San Valentín»), pero nunca produce gas dentro de ella ni borra la separación con el diafragma.
C. Hernia diafragmática peritoneopericárdica congénita
Correcto. Es la malformación congénita del pericardio más frecuente en perros y gatos, con predisposición en el persa y otros gatos de pelo largo. La silueta cardiaca está agrandada, con gas o densidades heterogéneas en su interior. La ecografía confirma vísceras (hígado, intestino, omento) dentro del saco pericárdico.
D. Hernia diafragmática traumática con vísceras en la cavidad pleural
La hernia traumática lleva las vísceras al espacio pleural, no dentro del saco pericárdico; suele haber pérdida de la línea diafragmática, desplazamiento de órganos y antecedentes de trauma o disnea.
lightbulb Punto clave
En el adulto no hay comunicación directa entre peritoneo y pericardio: si hay vísceras en el saco pericárdico, la hernia es congénita. Muchos gatos están asintomáticos y se diagnostican por casualidad; en ellos se puede optar por vigilar. La cirugía (herniorrafia) se indica si hay signos digestivos, respiratorios o de taponamiento.
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Actualizado: 31 de octubre de 2026 · Contenido formativo para profesionales veterinarios. No sustituye a las guías clínicas vigentes ni al criterio del veterinario responsable.